Cuando el dolor muscular se resiste
Ese nudo que no se va con el masaje, el dolor que aparece en un punto concreto del músculo y se irradia, la contractura que vuelve una y otra vez… Muchas veces detrás hay un punto gatillo miofascial activo. La punción seca es una técnica invasiva suave que usamos para tratarlos.
En Belén Díaz Fisioterapia la utilizamos dentro de un plan global, no como único recurso. Valoramos cada caso antes de aplicarla y la combinamos con terapia manual y ejercicio terapéutico para obtener los mejores resultados.
¿Por qué elegirnos?
- Solo cuando está indicada
- No la usamos sola: va integrada dentro de un tratamiento completo
- Aplicada por fisioterapeutas formados
- Material estéril de un solo uso
Indicaciones más frecuentes
Cabeza y espalda
- Puntos gatillo miofasciales
- Dorsalgia y lumbalgia
- Dolor de cabeza de origen cervical
- Dolor de mandíbula (ATM) y bruxismo
Hombro, brazo y mano
- Tendinopatía del manguito rotador
- Epicondilitis (codo de tenista)
- Epitrocleitis (codo de golfista)
- Sobrecargas musculares del miembro superior
Cadera y pierna
- Fascitis plantar
- Tendinopatía aquílea
- Síndrome del piriforme
- Sobrecargas de gemelos, isquiotibiales o cuádriceps
¿No estás seguro de si es para ti? Pide valoración — decidimos juntos si la punción seca encaja en tu plan.
Cómo es una sesión

La aguja es más fina de lo que imaginas
Primero localizamos el punto que reproduce el dolor al presionarlo. Después aplicamos una aguja estéril de un solo uso, mucho más fina que la que se utiliza para una analítica.
No inyectamos ningún medicamento: el efecto lo produce la propia aguja al actuar sobre el músculo.

Qué vas a notar
La entrada de la aguja no suele ser dolorosa. Cuando alcanza el punto muscular puedes notar un pinchazo breve o una pequeña contracción del músculo, lo que llamamos respuesta de espasmo local. Es una respuesta habitual durante la técnica y dura apenas un instante.
Antes de cada punción te explicamos qué puedes notar y, si en cualquier momento prefieres parar, simplemente paramos.

La sesión no termina con la aguja
La punción seca es solo una parte del tratamiento.
Después aprovechamos que el músculo está más relajado para seguir trabajando con terapia manual, movimiento o ejercicio, según lo que necesites en ese momento.
Antes de terminar la sesión te explicamos qué puedes hacer en casa para favorecer la recuperación.
Qué pasa después de la sesión
Las primeras 24-48 horas
Puede que la zona quede algo dolorida, como si tuvieras agujetas intensas. Es completamente normal y suele desaparecer por sí sola en uno o dos días.
Siempre que sea posible, intenta mantener tu actividad habitual y evita guardar reposo.
La mejoría suele ser progresiva
Algunas personas notan cambios desde la primera sesión y otras necesitan algo más de tiempo.
Lo más frecuente es que la evolución se valore comparando cómo estás entre una sesión y la siguiente, más que por lo que notas al levantarte de la camilla.
El ejercicio también forma parte del tratamiento
La punción seca puede ayudar a disminuir el dolor o la tensión muscular, pero para consolidar la mejoría suele ser necesario seguir trabajando con ejercicio y las pautas que te recomendamos.
Por eso, el tratamiento no termina cuando retiramos la aguja.
Si tienes cualquier duda, estamos aquí
Si en los días siguientes aparece una molestia que te preocupa, el dolor aumenta en lugar de mejorar o simplemente tienes dudas sobre la evolución, ponte en contacto con nosotros.
Preferimos valorar tu caso y resolver cualquier inquietud antes que dejarte con la incertidumbre.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. La primera visita empieza siempre por la valoración: escuchamos qué te pasa, exploramos y decidimos si la punción seca encaja en tu caso.
Si está indicada y tú quieres, podemos aplicarla ese mismo día. Antes te explicamos en qué consiste y firmas un consentimiento por escrito: sin ese paso no se punciona.
Depende del caso. Algunas zonas mejoran en pocas sesiones, otras requieren varias aplicaciones espaciadas. Lo valoramos tras la exploración inicial.
Sí. De hecho el movimiento suave ayuda a que la zona se recupere antes.
Lo que no recomendamos es un entrenamiento exigente sobre el músculo tratado en las primeras 24 o 48 horas: no es peligroso, pero vas a estar dolorida y no vas a rendir. Para trabajar no suele haber problema, y si tu trabajo es muy físico lo hablamos y ajustamos el momento de la sesión.
Es muy poco frecuente. A veces sale un pequeño moratón en el punto de entrada, sin importancia, y desaparece en unos días.
Es algo más probable si tomas anticoagulantes, y por eso lo preguntamos antes. Si te preocupa que se vea —una boda, una foto, la playa— dínoslo y lo tenemos en cuenta al elegir los puntos.
No. Comparte el tipo de aguja, pero el objetivo y la valoración son distintos. La punción seca se dirige al punto gatillo según criterios de fisioterapia: anatomía, exploración y palpación clínica.
Sí, y las revisamos siempre antes.
No la aplicamos si hay infección en la zona, linfedema o riesgo de linfedema, ni si tienes miedo intenso a las agujas — en ese caso buscamos otra cosa y no pasa nada.
Necesitan valoración previa el embarazo, los anticoagulantes y las prótesis recientes. Por eso siempre preguntamos antes de empezar.
— BELÉN DÍAZ FISIOTERAPIA, LUGO —
Pide cita en nuestra clínica de fisioterapia en Lugo
Cada persona es diferente. Si tienes dudas sobre si la punción seca puede ser una buena opción para ti, valoramos tu caso y te orientamos.
