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Ondas de choque: qué son y cuándo pueden ayudarte

Escrito y revisado por Belén Díaz Vázquez, fisioterapeuta colegiada nº 765

Llevas tiempo con dolor en el hombro, el talón, la cadera o algún tendón y alguien te ha recomendado las ondas de choque.

Es una técnica bastante conocida en fisioterapia y puede ser útil en determinadas lesiones. Pero hay algo importante que conviene saber desde el principio: no todas las tendinopatías necesitan ondas de choque ni responden igual al tratamiento.

Por eso, antes de decidir si utilizarlas, necesitamos saber qué está ocurriendo y qué pueden aportar realmente en tu caso.

¿Qué son las ondas de choque?

Las ondas de choque son pulsos de energía acústica que se aplican sobre la zona que queremos tratar mediante un cabezal colocado sobre la piel.

No son una corriente eléctrica ni una infiltración.

Existen principalmente dos tipos: ondas radiales y focales. Las radiales distribuyen la energía de forma más amplia y superficial, mientras que las focales permiten concentrarla en una zona más concreta y alcanzar tejidos más profundos.

La elección del tipo de onda, la intensidad y el resto de parámetros depende de cada lesión.

¿Para qué se utilizan?

Se utilizan principalmente en determinados problemas musculoesqueléticos, especialmente cuando existen molestias persistentes relacionadas con los tendones. Son una de las herramientas que empleamos en fisioterapia traumatológica en Lugo.

Pueden plantearse, por ejemplo, en algunos casos de:

  • tendinopatías del hombro;
  • dolor en la zona lateral de la cadera;
  • fascitis plantar;
  • tendinopatía de Aquiles;
  • tendinopatía rotuliana;
  • codo de tenista.

Pero que las ondas de choque se utilicen en estas lesiones no significa que sean igual de eficaces en todas ellas.

La evidencia científica muestra resultados diferentes dependiendo del problema que estemos tratando.

No todas las tendinopatías responden igual

Esta es probablemente la idea más importante del artículo.

En algunos problemas, como determinados casos de dolor en la zona lateral de la cadera relacionado con los tendones glúteos, las ondas de choque pueden ser una opción útil para mejorar el dolor y la función.

También se utilizan con frecuencia en la tendinopatía calcificante del hombro. Sin embargo, tener una calcificación no significa automáticamente que necesites ondas de choque ni garantiza que vayan a funcionar.

La presencia de calcio es un dato más dentro de la valoración. También necesitamos saber cómo se comporta tu dolor, qué movimientos te cuestan y qué otras opciones pueden ser adecuadas.

¿Y para la fascitis plantar o las tendinopatías deportivas?

Aquí conviene evitar las soluciones universales. Son problemas frecuentes en quienes practican deporte de forma habitual, y ocupan buena parte del trabajo en fisioterapia deportiva en Lugo.

En la fascitis plantar los resultados son desiguales: algunos estudios encuentran mejoría y otros, bien diseñados, no han encontrado un beneficio añadido frente a otras opciones. Por eso aquí depende mucho del caso.

En la tendinopatía de Aquiles, los estudios más recientes no encuentran un beneficio clínico suficientemente claro como para considerarlas una solución de primera elección.

En el codo de tenista los resultados son contradictorios: algunos trabajos encuentran mejorías y otros no. Todo apunta además a que el tipo de ondas y los parámetros utilizados influyen en el resultado.

Esto no significa que nunca puedan utilizarse. Significa que tener dolor en un tendón no es motivo suficiente para indicar ondas de choque.

En muchas tendinopatías, recuperar progresivamente la fuerza y la capacidad del tendón para soportar carga sigue siendo una parte fundamental del tratamiento.

Las ondas de choque, cuando están indicadas, son una herramienta que puede complementar ese proceso.

¿Duelen las ondas de choque?

Durante la sesión es habitual notar un golpeteo repetido y cierta molestia, especialmente cuando trabajamos sobre las zonas más sensibles.

La intensidad se adapta para que el tratamiento sea tolerable.

Después puede quedar cierta sensibilidad o enrojecimiento en la zona y, ocasionalmente, aparecer algún pequeño hematoma. Estas molestias suelen ser temporales.

El número de sesiones tampoco es idéntico para todas las personas. Depende del problema que estemos tratando, de su evolución y del tipo de ondas utilizado.

¿Cuándo no deben utilizarse?

Aunque es una técnica no invasiva, existen situaciones en las que las ondas de choque están contraindicadas o requieren especial precaución.

Entre ellas se encuentran determinados trastornos de la coagulación o tratamientos anticoagulantes, infecciones activas, sospecha de procesos tumorales en la zona y algunas situaciones durante el embarazo.

También es necesario valorar su utilización en determinadas zonas en personas con marcapasos y en menores que todavía están en crecimiento.

Por eso es importante realizar una valoración antes de empezar el tratamiento.

Entonces, ¿merece la pena hacer ondas de choque?

Depende de tu lesión.

Las ondas de choque no son un tratamiento para cualquier dolor ni para cualquier tendinopatía. Pueden aportar valor en determinados casos y ser poco útiles en otros.

Y aunque decidamos utilizarlas, normalmente no deberían ser todo el tratamiento.

En los problemas tendinosos, recuperar progresivamente la fuerza, el movimiento y la capacidad para volver a caminar, correr, entrenar o trabajar sigue siendo fundamental.

Por eso la pregunta no debería ser únicamente «¿funcionan las ondas de choque?», sino «¿tienen sentido para mi problema?»

Si llevas tiempo con dolor y no sabes por dónde empezar, quizá te ayude leer cómo saber si necesitas fisioterapia.

¿Quieres saber si están indicadas en tu caso? En Belén Díaz Fisioterapia, en Lugo, partimos siempre de una valoración individualizada. Si las ondas de choque pueden aportar valor en tu caso, las integraremos dentro del tratamiento; y si existen otras opciones más adecuadas, te explicaremos por qué.

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Ondas de choque en Lugo — cómo las aplicamos y en qué casos.

Referencias científicas

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Publicado: 28 de septiembre de 2026 · Revisado: 28 de septiembre de 2026

Fisioterapeuta aplicando ondas de choque en el talón de una paciente en la clínica de Lugo